jueves, 14 de octubre de 2010

Allá por 1856...

"El Gobierno, ya sea por cálculo para promover los intereses generales del país, ó por miras politicas, emprende grandes obras públicas en localidades ó provincias determinadas, y por lo mismo que su coste procede del presupuesto del Estado, ó sea de toda la nación, las demás reclaman á su vez igual beneficio, piden la ejecución de otras obras, quizá no siempre necesarias, como pudieran serlo las primeras, y el prinicipio de equidad ó las influencias puestas en juego y armadas de tan poderoso elemento obligan al poder central á ceder muchas veces á pesar de sus convicciones, autorizando el empleo de los capitales, propios ó extraños, en obras improductivas muchas veces, é inútiles tambien, en localidades pobres ó atrasadas que no pueden alimentar la circulación de una carretera de primer orden, donde habría bastado un camino vecinal. Si las pretensiones locales vienen apoyadas por poderoso influjo de sus Diputados á Córtes, es evidente cuán difícil les será resistirlas, por poco atendibles que sean, á un Gobierno que vive del apoyo de esos mismos Diputados. No es garantía bastante para impedir el mal que lamentamos el que cada obra pública sea objeto de una ley, pues siempre que los de la provincia, guiados de su amor al país que representan, y persuadidos  sin duda de los beneficios que al mismo le van á dispensar, solicitan el apoyo de otros Diputados de otras provincias del reino, lo encuentran sin dificultad, con la condicion tácita de que ellos apoyarán á su vez en circunstancias análogas semejantes pretensiones."
(Extraído de la Memoría sobre el Estado de las Obras Públicas en España, redactada en el año 1856 por la Dirección General de Obras Públicas).

Pensábamos hacer referencia a lo poco que hemos cambiado desde entonces (antes eran las provincias ahora las comunidades autónomas) pero no es verdad, hoy sería inimaginable que en la Memoria de cualquier Dirección General se explicaran las cosas tan a las claras...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Diario Expansión


En el diario Expansión de hoy viene un interesante artículo (formato pdf, pesa un poco 6 Megas) sobre las autopistas de peaje en el que queda bien claro quien de verdad (al final) asume el riesgo en las concesiones...(es decir, quien en caso de salir mal las cosas pone el dinero...). Otro día nos explicamos más y mejor...

lunes, 11 de octubre de 2010

Pasodoble de Los Aguafiestas.

Un pasodoble de Los Aguafiestas (la Chirigota del Sheriff, Juan Manuel Braza Benitez, que fue la chirigota ganadora en el año 2006).

domingo, 10 de octubre de 2010

Sobre el abono de las mezclas bituminosas...

Hoy hemos recibido el siguiente correo:

"Estimado/as Señore/as:
Estoy preparando una oposición (...) y entre otros temas tenemos uno dedicado a las Mezclas Bituminosas y, aunque la práctica habitual y el sentido común dicen que no se paga dos veces la misma cosa, me ha surgido una duda a la hora de interpretar el punto dedicado a la medición y abono de las Mezclas Bituminosas en Caliente.

sábado, 9 de octubre de 2010

Fonollosa. Para hablar no te quiero...

Fonollosa es un poeta, cuanto menos, sorprendente. Su visión de cualquier tema, sorprende/asquea/entusiasma/irrita pero nunca, nunca, deja indiferente. Su libro de poemas "Ciudad del hombre New York" fue para nosotros una especie de shock, nos enganchó para siempre... ("No me reconocéis. Y sin embargo / soy uno de vosotros. Ese mismo." Times Square IV)

jueves, 7 de octubre de 2010

Una auténtica joya de 12 megas...

"Cuando un ingeniero traza un camino está, casi sin darse cuenta, completando la maravillosa obra de la Creación. La belleza que Dios ha puesto en la Naturaleza está siendo alterada, humanizada, por la mano del hombre. Otras veces, las más en nuestro viejo país, la carretera viene a incidir en parajes donde sucesivas civilizaciones han dejado su huella.
La carretera es, sobre todo, un útil al servicio del hombre. Del hombre que a bordo de un camión hace posible con su trabajo el comercio y la industria y del que usando un ocio bien ganado, se traslada de un lugar a otro en busca de recreo para su espíritu y descanso para su cuerpo.