Con ese presidente (honrado y trabajador), ese entrenador (educado y elegante), ese "mejor jugador del mundo" (un señor y un caballero), ese delantero centro (tan deportivo como sencillo), parecía imposible encontrar otro acompañante que estuviera a la altura...
En la final de la copa libertadores de hace unos días quedo claro que Neymar encaja a la perfección en la filosofía del equipo de "cuando pierden dan la mano sin envidias ni rencores como bueno y fiel hermano...".











